Los criterios televisivos

9 Mar

Hace unos años se emitió un programa en una televisión a nivel nacional en el que Ramón Arangüena solía hacer siempre la misma pregunta a sus entrevistados: ¿Qué fue de su agria polémica con Iñaki Gabilondo?

Dentro de unas semanas, si es que todavía alguien recuerda lo que voy a escribir a continuación (cosa que dudo), es probable que algunos me formulen la misma pregunta, sólo que mencionando a Juan Ramón Lucas (@JuanraLucas en Twitter) en vez de a Iñaki Gabilondo. Por ello rescato este blog olvidado para escribir lo más conciso posible los detalles de la trifulca que he/hemos/se ha montado, también en parte para contestar a las múltiples menciones (positivas y negativas por igual) que me han llegado en las últimas horas.

Como suele suceder, nadie siempre tiene toda la razón (y mucho menos yo) por lo que hablaré desde mi punto de vista y por tanto habrá que coger mi opinión con pinzas, ya que está sesgada. La objetividad en este caso no existe, pues soy uno de los intervinientes de la susodicha agria polémica. También, antes de comenzar a relatar los hechos, quería decir que si he utilizado como medio de comunicación Twitter es porque considero que su inmediatez y posibilidad de contrarréplica no tienen parangón (y así se ha comprobado).

Con respecto a la pregunta de si buscaba o no la notoriedad, es evidente que sí, en caso contrario no lo hubiese publicado; otra cuestión es qué tipo de notoriedad estaba buscando al formular esos 21 tweets que me han otorgado una dudosa y efímera popularidad. Del mismo modo que me quejo a través de la cuenta oficial de Vodafone en Twitter sobre su pésimo trato al cliente, también consideré oportuno utilizar este mismo método para comentar algo que me había ocurrido en primera persona y que pensé (equivocadamente o no) que podría ser interesante para algunos. Hasta ahora no había tenido ninguna polémica a esta escala en esta plataforma, tras más de 10.000 tweets publicados, y no suelo mencionar casi nunca a ningún personaje público (datos perfectamente contrastables), por lo que  si alguien quiere ver una forma fácil de ganarse la fama creo que está completamente equivocado y no ha leído nunca mi cuenta de Twitter, aunque cada uno es libre de pensar lo que le dé la real gana.

Por otro lado, como suele ocurrir en estos casos, al final los que llegan más tarde y se suben al carro a mitad del “viaje” suelen opinar sin valorar el origen de los hechos y se transforma todo en una batalla campal entre los que apoyan a unos y a otros. En este caso, yo no tengo ningún problema con Juan Ramón Lucas a quien, dicho sea de paso, considero un buen profesional de los medios de comunicación, posiblemente uno de los periodistas más recomendables en este país. Si mi queja, ruego o pregunta ha sido personalizada sobre J.R. Lucas es porque sé de buena tinta que los otros involucrados (TVE y BBVA) no iban a contestarme y yo lo único que buscaba era una respuesta (que en estos momentos aún no he obtenido, por cierto). La pregunta que quería que fuese contestada es la siguiente: “¿Cuáles son los criterios televisivos para no escoger un proyecto sobre emprendedores para un programa que va a tratar sobre emprendedores?”. Tan simple o complejo como eso. Lo demás es liar la madeja.

Y ahora paso a detallar los hechos.

El pasado martes día 5 de marzo recibo una notificación de una entidad, relacionada con el apoyo a emprendedores, que me avisa de que se va a realizar un casting para un programa de TVE sobre el mundo de los emprendedores. Yo ya tenía conocimiento de tal programa pero no sabía las fechas del proceso de selección del mismo, ni en qué iba a consistir el programa en sí. Por ese mismo motivo, y teniendo como único dato que el casting se celebraría el día 12, decidí investigar para conseguir ponerme en contacto con la productora que se encargaría del mismo y así poder tener información de primera mano sobre la ciudad, hora y condiciones en las que se iba a celebrar.

Cuando contacté con la productora no tenían demasiada información al respecto, pero no se me caen los anillos al reconocer que me trataron muy amablemente (Al César lo que es del César), por lo que les pedí que me explicaran qué información necesitaban para poder presentarse a la selección. Estuvimos charlando durante más de 10 minutos y les conté los distintos proyectos que tenía terminados o en desarrollo, con sus potencialidades y los motivos que me habían llevado a iniciarlos. Se me interrogó mucho al respecto de los empleos que podría generar, los organismos que podrían apoyar la propuesta o si tenían componentes de índole social.

Al hilo de esto, mis proyectos pueden ser mejores o peores (o incluso una puta mierda), pero me veo capacitado para llevarlos a cabo y para dar explicaciones en detalle sobre los mismos. Además, no presenté una única candidatura, sino varias, entre las que destaqué especialmente un proyecto sobre el que estamos trabajando 8 personas distintas y que está orientado a fomentar el civismo entre los ciudadanos, gracias a una mayor participación ciudadana (valga la redundancia) a través de incorporar la tecnología. Un proyecto que, además, está muy enfocado a ese término tan futurista y que está tan de moda: las Smart Cities.

La recepción de las distintas ideas por parte de la persona encargada de hablar conmigo fue estupenda, o al menos así lo interpreté yo (quizás equivocadamente).  En esa misma conversación, si mis diferentes propuestas ya no cumplían los criterios televisivos, podrían haberme dicho que estaban buscando algo diferente y así todos nos hubiésemos ahorrado toda esta parafernalia. Yo aquí no entro a valorar si mi proyecto es televisivo o no lo es, entre otras cosas porque en esa entrevista telefónica nadie mencionó este requisito ni en qué consistía, sólo insistieron en conceptos puramente de negocio, recalcando una y otra vez que el Banco BBVA estaba detrás del proyecto y que podría financiar alguna de las ideas que resultaran elegidas. 

Algunos me han preguntado los motivos por los qué había decidido buscar un hueco en la televisión y la respuesta es muy simple: la televisión no es ni buena ni mala, es una herramienta y que sea mejor o peor sólo depende de la programación. En el último año sólo he seguido dos programas en la televisión nacional: “La Nube” (La2) y “Salvados”(LaSexta). Pensaba que este programa podría encajar en mis intereses y por ello tenía ganas de vivirlo, ya fuese como televidente o (si podía, ¿por qué no?) como participante del mismo. La visibilidad de la televisión (lo he comprobado a nivel local) no te la da ningún medio y si esto servía para impulsar mis proyectos o para dilapidarlos era una posibilidad que quería experimentar. Aún soy joven, no he cumplido la treintena, llevo dos años como autónomo y sé perfectamente lo que es esta “travesía en el desierto”, por lo que pensé que tener disponible un trampolín que nos diera visibilidad no nos vendría nada mal ni a mí, ni a mis otros siete compañeros. Sí, además, estaba latente la posibilidad de recibir financiación para poder acceder a cotas mayores, ¿por qué no tratar de hacer uso de ello?

Regresando al hilo principal de la historia, a través de la productora (antes de concluir la conversación telefónica) me citaron para que les mandase un archivo perfectamente detallado con infinidad de datos relacionados con mi personalidad, con el equipo de trabajo, con las previsiones que pretendíamos alcanzar y una detallada explicación del proyecto, además de un CV actualizado y fotos de toda índole: con la familia, con los amigos, con los compañeros de trabajo, en ámbito profesional, etc. Dediqué bastante tiempo para poder presentar algo decente y que llamase la atención, sabiendo que mis posibilidades eran totalmente remotas porque sólo se cogerían seis proyectos en toda España y sé de buena tinta que en este país (aunque a veces se nos olvide, a mí el primero) hay gente con ideas cojonudas y con grandes proyectos.

Al final, después de llamar cada día para obtener información sobre el casting, ayer viernes me comentaron que la selección se iba a realizar en León, incluso me preguntaron si me quedaba lejos o no y si me suponía un esfuerzo desplazarme hasta esa localidad (les comenté que no tenía ningún problema, que sólo tenía una hora y media de camino desde Gijón). Este hecho me hizo pensar que tendría la posibilidad de participar en el casting, pero tampoco era nada vinculante ni mucho menos, por lo que me citaron a que esa misma tarde o el lunes por la mañana me avisarían diciéndome si había sido preseleccionado o no. Al final, recibí un email a última hora de la tarde que rezaba lo siguiente:

“Hola Norman, siento comunicarte que tu proyecto finalmente no ha sido seleccionado para el casting por criterios televisivos. Técnicamente tu proyecto es muy sólido, por eso te animamos a seguir adelante con él porque es muy interesante”

Cada uno podrá interpretar esta respuesta de una forma u otra, desde mi punto de vista sólo me produce una enorme indignación y como soy de sangre caliente, para lo bueno y lo malo, decido acudir a Twitter para obtener una respuesta y saber si hay alguien que piensa como yo o no. Curiosamente, aunque J.R. Lucas lo utilice como arma arrojadiza en el artículo que ha dedicado a este tema (http://www.juanralucas.com/la-vanidad-del-rechazado-o-el-despecho-como-argumento/), hace unos meses se convirtió en TT el nombre de J.R. Lucas acompañado del de Toni Garrido y Pepa Fernández, debido a que RNE (Radio Nacional de España) había prescindido de los servicios de estos tres profesionales, lo que originó que la gente en Twitter se solidarizara con ellos, seguramente porque pensaban que no había sido por criterios de calidad y sí por otros criterios más cuestionables. Es posible que, del mismo modo que mi propuesta se ha visto rechazada por criterios televisivos, el hecho de prescindir de los servicios de J.R. Lucas en ese momento concreto haya sido por “criterios radiofónicos”…

Al respecto de mis tweets, estos comenzaron siendo meramente informativos para después transformarse en opiniones (sesgadas, partidistas, populistas, inteligentes, pataletas, reivindicativas, justas, injustas o como las queramos llamar) que venían con el sello del calor y la indignación que recorría mi cuerpo en ese momento. No pienso, porque no conozco el resto de proyectos, que mi proyecto sea mejor o peor que el de los demás, y nadie puede contradecir esto. 

Por supuesto que el programa es libre de escoger a quien le apetezca y ojalá que sean proyectos extraordinarios los que se seleccionen (materia prima hay, desde luego), pero sí que quería aclarar que mi enfado es por las formas. Si yo, o cualquier otro participante, nos tomamos la molestia de emplear nuestro tiempo en enviar una información lo más detallada posible creo que nos merecemos el derecho de que nos den una respuesta coherente del porqué no ha sido seleccionado el proyecto. Había muchas opciones disponibles para argumentar: los otros proyectos son mejores, tu proyecto no es viable, buscamos gente de otras edades o condiciones, etc. Pero eso de criterios televisivos, sin dar la explicación de qué es un criterio televisivo, es lo que me hace pensar mal. Porque si al menos hubiese un documento explicativo sobre en qué consisten esos criterios quizás podría llegar a entenderlo, pero no es el caso.

En definitiva, dicen que  todos tenemos 15 minutos de fama, yo en este caso he tenido 21 tweets de fama y probablemente no los vuelva a tener. Tampoco me sirve para nada entrar en una guerra abierta con J.R. Lucas, porque hay cosas mucho peores en el mundo que esta gilipollez, pero sí que pienso que tengo derecho a expresarme y por eso he escrito todo este coñazo.

Muchas gracias a todos, 🙂
@Norman_Suarez

Hagamos #FoodBanking

7 Dic

El post de hoy es por una (muy) buena causa. Hace unos días, unos alumnos de Publicidad y Relaciones Públicas de la Universidad Complutense de Madrid, se pusieron en contacto conmigo para ayudarles a difundir un proyecto que han puesto en marcha consistente en la recogida de alimentos.

Admiro este tipo de iniciativas, más si cabe si viene por parte de jóvenes con inquietud por ayudar a los demás, así que desde aquí espero poder aportar mi granito de arena haciendo que esto llegue a la máxima gente posible. La iniciativa se llama “Bankilo”, proyecto llevado a cabo en colaboración con Caritas Universitaria y que pretende generar el apoyo a los menos favorecidos en estos momentos de crisis por los que estamos pasando.

bankilo
El objetivo principal es la recogida de una Tonelada de alimentos. Las acciones para tratar de lograr el objetivo se llevarán a cabo del 10 al 14 de Diciembre en la Facultad de Ciencias de la Información. Ya cuentan con la colaboración de Brother, Pastoral Universitaria, Tiger, 20 minutos, CMU Chaminade, Inforadio, etc.

Podéis contactar con ellos visitando sus perfiles en Facebook y Twitter (@Bankilo2012). Además, si queréis conocer más información sobre el proyecto, podéis visitar la web en bankilo.es.

“El hombre de los países industriales ha llegado a la luna dominando la naturaleza. ¿Es justo que el hombre ponga un pie sobre la luna? ¿O no sería más justo que los grandes países pongan los pies sobre la tierra y se den cuenta que hay millones de personas que no tienen trabajo y que sufren de hambre?” (Salvador Allende)

Taller FIMP

19 Nov

Regreso al blog para cumplir con lo prometido. Durante el pasado fin de semana, el Sábado 17, estuve impartiendo un taller sobre “Herramientas Web para emprendedores” en el Palacio de Congresos Príncipe Felipe, en Oviedo. La charla estaba incluida dentro del programa del FIMP (Foro Internet Meeting Point).

Aquí os dejo la presentación, espero que os sirva de ayuda:

Clínic Joven Emprenda

25 Sep

El Lunes 10 de Septiembre de 2012 será una de esas fechas que recordaré siempre. Y lo recordaré porque es uno de esos días que trascienden en el tiempo por méritos propios. Ese día tuve la inmensa fortuna de conocer a 34 personas geniales y magníficos profesionales en el Clínic Joven Emprenda.

Hay experiencias en la vida que nos marcan y esta ha sido una de ellas. Es muy difícil encontrar gente con la que coincidas en sentido del humor, intereses, forma de entender la vida o ambiciones profesionales. Por tanto, aún no me creo haber encontrado un grupo tan cohesionado desde el primer día, donde no ha habido fisuras y en el que siempre ha habido sitio para la colaboración y para las carcajadas.

Por ello os brindo desde aquí mi pequeño homenaje. Y es pequeño porque vosotros sois muy grandes y no hay nada que pueda escribir que alcance vuestro tamaño. Así que no me queda más remedio que daros las gracias.

Gracias a Alberto, por ser un fiestero en la sombra y porque un tío que se dedica a la inteligencia artificial puede llegar a ser muy natural.

Gracias a Alejandro “Trebeyos”, por querer seguir progresando y enseñarnos que, si se quiere, se pueden superar las barreras que se nos ponen por delante.

Gracias a Alejandro “El abogado”, por aportar desde la observación y la prudencia.

Gracias a Alex, por sus ganas de aprender, su curiosidad sin límites, su energía y por querer que sea su padrino.

Gracias a Alejandra, por impulsar a los demás a hacer las cosas desde el anonimato.

Gracias a Guille, por tener siempre una sonrisa en la cara, porque lo mismo te hace la culebra que te relincha como un caballo y por elevar a la máxima potencia el respeto hacia los demás.

Gracias a Álvaro, porque leeremos sobre él en los libros de historia y porque de pequeño quiero ser como tú.

Gracias a Carlos Díaz, porque tras un cuerpo apolíneo puede haber una formidable persona.

Gracias a Luisi, por tener un perro que parece un gato y por hacerme pasar gran parte de los mejores ratos.

Gracias a Alfredo, por contar chistes que no veas, que los escuchas y te meas y por estar ahí pa’ lo que sea.

Gracias a Javi, por ser un magnífico conversador y por tirar siempre del carro sin pretender recibir nada a cambio.

Gracias a Aly, por animarnos siempre a todos aunque se ciernan sobre nosotros 50 sombras de Grey, por tu pasión y por ser nuestro emoticón.

Gracias a Irene, por dedicar su tiempo a que todos tengamos las mismas oportunidades.

Gracias a Sergio, por tu sonrisa pícara, por tu ingenio, por tu talento y porque me parto la caja contigo… eh, tío!

Gracias a Isa Sariego, porque eres la única persona a la que le dejaría las llaves de mi casa, mis hijos, mi cuenta corriente y la contraseña del Twitter.

Gracias a Romina, porque eres tan buena que deberían de dedicarte una ISO sólo para ti.

Gracias a Yeray, porque has sido mi confidente, me he reído un montón contigo y porque eres un artistazo.

Gracias a Eu, porque con ella puedes llorar y reír en cuestión de minutos, porque hablar contigo es un placer y porque eres el antónimo de ingrata.

Gracias a Carlos Parkour, porque no hay dolor y sí hay mucha inteligencia y buen rollo en sus entrañas.

Gracias a Juan, por demostrar que un osito de peluche puede ser un magnífico empresario y un tío cojonudo.

Gracias a José Ramón, porque las apariencias engañan y es una de esas personas que trepan como una araña hasta que al final los ojos te empaña.

Gracias a Moisés, porque no le importa el qué dirán y por ser un tipo hecho así mismo.

Gracias a José Martín, por tener el don de decir poco y aportar mucho.

Gracias a Mayte, por ser una magnífica anfitriona y una bellísima persona.

Gracias a Esther, por tener los ovarios muy bien puestos y por ser más natural que un yogurt.

Gracias a Sabrina, por vencer su timidez y mostrarnos que es mucho más de lo que parece.

Gracias a Christian, porque es 7 veces más fuerte que tú y veloz, y siempre está de buen humor.

Gracias a Yasmina, porque con ese tesón y personalidad uno puede llegar donde le dé la real gana.

Gracias a Jorge, porque eres un jugón, Larry Bird, playmaker, I Love This Game, raza blanca, tirador y no sé cuantas cosas más.

Gracias a Covi, porque la sonrisa de la mascota de Barcelona ’92 era una burda imitación de la tuya.

Gracias a Silvia, porque no debe de ser fácil estar siempre contenta y transmitirlo a los demás.

Gracias a Luis, por ser un tipo sencillo y bonachón pero capaz de hacer las cosas rapid manufacturing.

Gracias a David, por darnos su fuerza mediante una onda vital y por hacernos mejores personas a los demás.

Gracias a Isa Santamarta, porque si el Clínic en sí mismo ha sido genial, tú lo has hecho aún más especial. Gracias por ser el colofón final.

Cuando fuimos los mejores

Y por supuesto, me gustaría destacar a la organización por haber hecho posible que sea partícipe de este formidable grupo de personas. Ante todos aquellos que componen FIDA (Familia de Idealistas para el Desarrollo de la Amistad) me quito el sombrero y les agradezco todo lo que han hecho por nosotros.

Gracias a Paz, por aguantarnos siempre aunque le diéramos mucha “guerra” y por ser uno de los nuestros.

Gracias a Cristina, porque se me lengua la traba cuando pienso en el riesgo de morir creyéndonos gallinas porque somos muy pocos los que de verdad nos atrevemos a volar.

Gracias a Chema, por tus grandes consejos para manejar el “bicho” y porque de mayor quiero ser como tú.

Gracias a Mónica, por unirnos a jugar al parchís a los verdes, rojos, amarillos y azules, comernos los unos a los otros y contar todos veinte.

Y una mención especial para Riesgo, Kike Riesgo. Un agente con licencia para ahuyentar osos y leones, para esquivar tifones, para juntar corazones y que tiene unos grandes  c _ _ _ _ _ _. Por haber sido un formador, un padre y un colega.

En sólo 13 días han quedado en el recuerdo anécdotas legendarias; partidos de baloncesto; charlas; RISAS; trabajo en equipo; consejos davidescos; viajes en autobús; caminatas cogidos de la mano; RISAS; ascensos por terrenos montañosos; superación; lucha; esfuerzo; borracheras; resaca; RISAS; preguntas de patata caliente; espacio-estilo; frotamientos contra piedras; cocina colaborativa; RISAS; Luarca-Valdés; móviles sin batería por overbooking de whatsapp; artículos de periódico y cámaras grabando; Legos inverosímiles; RISAS; películas de romanos; un hombre que vende galletas y tiene unos grandes bowlings-gónadas-pendientes reales; el restaurante Marisol; RISAS; clavículas que se salen de su sitio; personas que entran por la ventana; plantar un árbol masturbado; protocolo con Mary Poppins.

Pero sobre todas las cosas, ¿Sabéis qué permanecerá en el recuerdo? Las RISAS.

Y recordad, amigos: “somos los amos de nuestro destino y somos los capitanes de nuestra alma”.

Os quiero.

(Norman)

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